Sobrevivir al calor del verano

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Llega el buen tiempo, los días son más largos, no llueve y las vacaciones nos traen más tiempo libre. Todo ello anima a disfrutar del ciclismo: iniciarse en él, a realizar recorridos más largos, descubrir nuevos lugares o realizar un viaje. Sin embargo, el verano también trae el calor, que, especialmente cuando es intenso, puede afectar a nuestro organismo, por lo que es necesario tomar una serie de medidas para evitar mareos y otros problemas derivados del mismo.

Aquí tenéis cinco trucos que os ayudarán a seguir disfrutando de vuestra bicicleta durante los meses más calurosos del verano... 

-Cambia tu hora de salida: A todos nos gusta dormir un poco más, pero pedalear entre las 10 y las 13 del mediodía en los meses de más calor no es lo más recomendable. Lo ideal es levantarse más temprano y disfrutar de las primeras horas del día, que son las más frescas. Otra opción es salir durante las últimas horas de la jornada, pero quizá nuestro tiempo para disfrutar de la bicicleta sea más limitado y además, la temperatura no será tan baja como lo es por la mañana.

-Reduce la velocidad: Si montamos durante las horas con más calor, debemos reducir nuestro ritmo al menos en un 15%. Durante los meses de verano, nuestro cuerpo tiene que trabajar más para mantener la temperatura correcta, por lo que deberíamos reducir nuestro ritmo de entrenamiento levemente para compensar el sobreesfuerzo de nuestro organismo.
-Lleva agua y alimentos en abundancia: En los días más calurosos consumiremos mucha más agua y también necesitaremos más energía en forma de alimento. Debemos asegurarnos de llevar un poco más de lo que solemos acostumbrar en cuanto a provisiones. Además, es muy recomendable planificar las rutas que realicemos asegurando algún punto en el camino donde podamos reponer el agua. Una buena alternativa es incluir en nuestras salidas los suplementos alimenticios ( barritas, geles y bebidas isotónicas) que nos darán un plus de energía. Si no eres muy partidario de los productos nutrición, tienes los productos naturales de toda la vida como alternativa (  frutos secos, las galletas, dátiles, higos, pan, dulce de membrillo o chocolate). Puedes leer más sobre este tema aquí.
-Monta la bicicleta más ligera: En el caso de que tengamos más de una bicicleta, es muy recomendable elegir aquella que tenga un peso menor. Por ejemplo, si tenemos una bicicleta rígida y otra de doble suspensión, quizá dependiendo de la ruta que vayamos a realizar sea más prudente llevar la rígida que probablemente pese menos que nuestra otra bicicleta. Gracias al peso más ligero, podremos utilizar más energía para todo el trayecto y ahorrar energía a la hora de subir cuestas. 
-Usa ropa transpirable y fresca: Nuestro cuerpo regulará mucho mejor su temperatura si puede expulsar el calor de forma correcta. El uso de maillots de cremallera frontal completa y cascos ventilados nos va a permitir expulsar el calor de forma óptima. Lógicamente, nuestro cuerpo quiere expulsar el calor de la parte superior de nuestra cabeza para proteger nuestro bonito cerebro, por lo que cualquier cosa que refresquemos en la mitad superior de nuestro cuerpo será recomendable (camisetas sin mangas, cremalleras abiertas o cascos más ventilados, por ejemplo). También puede ser buena idea que los colores de nuestra equipación sean neutros, para evitar que atraigan el calor.

Es importante disfrutar del ciclismo pero siempre con prudencia, recordando los consejos básicos para mejorar tu rendimiento en ruta y evitar así problemas en nuestro organismo, sobre todo en  verano.  Si aun no tienes bicicleta, ahora es tu oportunidad, encuentras las mejores ofertas de final de temporada aqui.

 

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